Sustratos neutros y limpios, ideales para darle soporte a tus plantas sin alterar la solución nutritiva.
Los mejores sustratos tanto para germinar como para un cultivo completo profesional en fibra de coco.







Depende del tipo de cultivo, pero para hidroponia y cannabis, la fibra de coco es sin dudas la mejor opción.
La perlita ofrece una excelente aireación y drenaje, pero no retiene bien la humedad. En cambio, la fibra de coco mantiene un equilibrio ideal entre retención de agua y oxigenación, permitiendo que las raíces crezcan sanas y vigorosas.
Además, la fibra de coco es más duradera, renovable y más estable a largo plazo. Aunque se pueden combinar ambos sustratos, si buscás el mejor rendimiento en hidroponia, la fibra de coco sola es suficiente.
• Hidratar el sustrato: Si compras la fibra de coco en ladrillos comprimidos, debes hidratarla en un recipiente grande con agua para que se expanda(podés hidratarla con bacterias y micorrizas benéficas). Un ladrillo puede expandirse hasta siete veces su tamaño. Una vez hidratada, exprime el exceso de agua para que el sustrato quede desmenuzable.
• Añadir complementos:
Disolvé 5 ml de CalMag por litro de agua (o unos 200–300 ppm de Ca+Mg totales).
Sumergí la fibra de coco por 8 a 12 horas hasta que quede bien saturada.
Escurrila sin enjuagar demasiado (no queremos sacar el calcio que acabamos de incorporar).
Esto se hace solo la primera vez que usás ese sustrato. Después ya queda “bufferizado”.
• Llenar las macetas: Rellena las macetas con la mezcla, presionando suavemente para que se asiente un poco, pero sin compactarla en exceso.
• Plantar y regar: Una vez que las macetas estén listas, puedes trasplantar tus plántulas o esquejes de cannabis. Riega inmediatamente después para que las raíces empiecen a establecerse.
• Riego frecuente: La fibra de coco drena muy bien, por lo que necesitarás regar con más frecuencia que en sustratos de tierra, posiblemente 1 o 2 veces al día en macetas pequeñas. Asegúrate de que las macetas tengan un buen drenaje.
• Nutrientes específicos: A diferencia de la tierra, la fibra de coco no contiene nutrientes. Esto significa que debes proporcionar todos los fertilizantes necesarios en el agua de riego. Utiliza nutrientes diseñados para cultivo hidropónico o específicos para fibra de coco.
• Ajustar el pH: Controla y ajustá el pH del agua de riego para mantenerlo en el rango ideal de 5.7 a 6.1, lo que maximiza la absorción de nutrientes por el cannabis.
• Tamaño de la maceta: La fibra de coco pura es ideal para macetas pequeñas (hasta 11 litros), pero en macetas más grandes se recomienda siempre mezclarla con perlita para evitar la compactación.
• Rehidratación: La fibra de coco se rehidrata fácilmente, pero es importante controlar la humedad con regularidad, ya que su naturaleza porosa puede hacer que se seque más rápido.
La fibra de coco es un medio de cultivo natural que se obtiene de la cáscara del fruto del coco. Es un material orgánico, renovable y sostenible que se destaca por su gran capacidad para retener agua sin apelmazarse y mantener una excelente aireación para las raíces.
En hidroponia, la fibra de coco es ideal porque es un sustrato inerte, lo que significa que no aporta nutrientes por sí misma. Esto nos permite tener un control total sobre la nutrición de las plantas, dándoles exactamente lo que necesitan en cada etapa mediante fertilizantes formulados para hidroponia. Además, ayuda a mantener un ambiente limpio y saludable en el indoor o sala de cultivo.
Sí, la fibra de coco es un excelente sustrato, especialmente para hidroponia. Su estructura permite que las raíces se mantengan oxigenadas y saludables, lo que se traduce en un crecimiento muy vigoroso y un desarrollo radicular fuerte.
Además, tiene una gran capacidad de retención de agua, un pH neutro y una aireación óptima, lo que crea un entorno equilibrado para las plantas. Al ser un material inerte y ecológico, nos da el control total sobre la nutrición y evita problemas comunes de compactación o exceso de humedad.
En resumen: si cultivás en hidroponia, la fibra de coco es el mejor sustrato para lograr raíces sanas y plantas potentes.
Alta retención de agua: conserva mucha humedad sin apelmazarse.
Excelente aireación: estructura porosa que favorece raíces oxigenadas.
pH estable y adecuado para la mayoría de cultivos (ideal para cannabis en rango 5.7–6.1).
Sostenible y renovable: subproducto del coco, alternativa a la turba.
Resistente a la descomposición y fácil de manejar o rehidratar.
Baja en nutrientes: ventaja para hidroponia, porque permite controlar exactamente la fertilización.
Posible contenido de sales o algas en fibras sin pretratamiento — recomendable usar coco lavado o prelavado.
Calcio ligado: muchas fibras vienen con baja disponibilidad de calcio, por eso hay que suplementar correctamente.
Si se compra a granel con fibras finas: puede traer mucho polvo — conviene tamizar y lavar para no eliminar beneficios por exceso de polvo.
Nota: No coincidimos con la idea de que la fibra se compacte en condiciones normales de uso en macetas o mesas de cultivo bien manejadas; con nuestra metodología eso no es un problema.
Si comprás fibra a granel o en ladrillo: hidratala y exprimila; tamizá para sacar el polvo fino antes de usar.
Usá productos prelavados o lavá el coco para bajar sales si vienen sin tratar.
Calcio: evitá subir mucho los ppm del tanque añadiendo grandes dosis de Ca en agua. Recomendamos aplicar calcio por vía foliar cada 1–2 semanas para prevenir carencias sin elevar demasiado el EC del reservorio.
En macetas grandes o para mezclas específicas: podés combinar con perlita para ajustar drenaje si lo necesitás, pero en hidroponia la fibra pura funciona excelente.
No existe un único “mejor” sustrato para todos los casos — la elección depende del sistema, la especie y cómo gestionás riego/nutrientes.
Dicho eso, para cultivo de cannabis en hidroponia la fibra de coco suele ser la mejor opción por su equilibrio entre retención de agua y aireación y porque es inerte (te da control total de la nutrición).